Envejecimiento Digital
Vivimos cada vez más conectados.
Computadoras, smartphones y videollamadas forman parte de nuestra rutina diaria.
Al mismo tiempo, observamos nuestra piel más que nunca. Las cámaras, las videollamadas y las imágenes de alta resolución hacen visibles pequeñas líneas, cambios de textura, pérdida de luminosidad o signos de deshidratación.


